En 2013, Archetonic obtuvo el primer lugar en el concurso para el monumento conmemorativo de los 100 años de presencia de la comunidad judía en México.
El proyecto se articula a partir de un muro portante que organiza dos condiciones complementarias. Por un lado, 100 piezas pétreas esculpidas con acabados robustos conmemoran cada uno de los años transcurridos, evocando el arribo de los primeros inmigrantes: materiales densos, formas irregulares y una presencia que remite a la fuerza y determinación necesarias para iniciar una nueva vida.
En contraste, estas mismas piezas se multiplican en el lado opuesto en un conjunto de 400 elementos más delgados y refinados. Su disposición sugiere el crecimiento de nuevas generaciones y la consolidación de una comunidad que se desarrolla en paralelo, compartiendo un mismo horizonte. La transición entre ambas caras del muro plantea así una lectura temporal: del origen al arraigo, de la llegada a la construcción colectiva.
Cada pieza fue concebida como un elemento único, con variaciones sutiles que evitan la repetición y subrayan el carácter particular de cada año conmemorado. Talladas en distintos puntos de la República Mexicana, entre ellos Guerrero y Puebla, y ensambladas finalmente en Veracruz, las piezas refuerzan, desde su propio proceso material, la idea de desplazamiento e integración.
El basamento, que integra los reconocimientos a los participantes, permite que el muro se perciba ligeramente suspendido, enfatizando la noción de apertura y las oportunidades que han acompañado este proceso a lo largo del tiempo.
Puedes revisar aquí una nota sobre la premiación realizada el 27 de agosto de 2013.