Consolidar un formato mediante el cual exponer el archivo de una práctica implica un proceso interno de organización profunda y, además, la adopción de una postura: sobre cómo se ve y se muestra la arquitectura, pero también sobre cómo se piensa y se hace. Organizar un archivo es intrínseco al quehacer arquitectónico y a la filosofía de una oficina; categorizar es un proceso de reflexión, y organizar y delimitar también es diseñar.
En el rediseño de nuestro sitio web, la escala se convierte en el criterio a partir del cual estructuramos nuestro archivo y articulamos la práctica. Más que una medida, la entendemos como una forma de ordenar, de leer y de relacionar; una herramienta capaz de integrar distintas dimensiones bajo un mismo sistema. Las estructuras previas con las que organizábamos nuestro trabajo distinguían entre tipologías y formas de práctica, y respondían a momentos específicos de su desarrollo. Hoy, en cambio, encontramos en la escala una lógica más abierta, capaz de establecer relaciones transversales entre ellas.
Existe, en primer lugar, una escala física: la diversidad de proyectos que desarrollamos, en tamaños, programas y alcances distintos. Pero también una escala operativa, donde cada proyecto convoca una red de disciplinas, oficios y colaboraciones que evidencian la complejidad de su ejecución.
La arquitectura se construye como un sistema colectivo, en el que múltiples capas de trabajo coexisten y se articulan. A esto se suma una escala temporal: más de treinta años de práctica que permiten leer el trabajo en distintas etapas, reconociendo continuidades, transformaciones y aprendizajes. En este cruce conviven la experiencia acumulada y las nuevas miradas, expandiendo el campo de acción de la oficina.
Las escalas, así entendidas, evidencian dónde está puesta nuestra atención como arquitectos y también como constructores. Son un medio que nos permite hablar con la misma narrativa y tono a distintos públicos: contar, de forma auténtica, lo que a cada uno le interesa, pero con un mismo lenguaje.
Nuestro nuevo sitio no es únicamente un medio de comunicación, sino el resultado de un proceso introspectivo que implicó poner a prueba nuestros procesos y nuestra identidad para redefinirlos. Es una plataforma que organiza proyectos y, al mismo tiempo, refleja estas relaciones, procesos y formas de trabajo: un sistema abierto que da orden a nuestro archivo, pero que también se vuelve una herramienta capaz de actuar en nuestros procesos de diseño y de adaptarse y evolucionar junto con la práctica.